MINNEAPOLIS (AP) – Stephen Curry firmó otra noche decisiva y, de paso, añadió un nuevo capítulo a su legado. El base anotó 26 puntos y, con ello, alcanzó el puesto 20 en la lista histórica de máximos anotadores de la NBA en la contundente victoria de los Golden State Warriors 111-85 sobre los Minnesota Timberwolves, el domingo en Minneapolis.
El triunfo no solo fue importante por la diferencia en el marcador: Golden State reforzó su buen momento reciente y recortó terreno en la pelea del Oeste, mientras Minnesota se hundió en su racha más larga de derrotas en más de tres años.
Curry responde pese a las molestias y lidera un plan agresivo en defensa
Curry llegó al juego con dudas por dolor en la rodilla, pero en cancha impuso ritmo y control. Además de sus 26 puntos, aportó siete asistencias y participó activamente en la presión defensiva: los Warriors provocaron pérdidas en cadena y terminaron con 20 robos, un dato que explica por qué el partido se inclinó tan rápido a su favor.
Golden State no dependió únicamente de su estrella. Moses Moody fue el socio perfecto con 19 puntos y ocho rebotes, mientras Brandin Podziemski sumó 12 puntos, seis asistencias y cuatro robos, reforzando la idea de un equipo con contribuciones repartidas y energía sostenida.
Minnesota se apaga tras un amago antes del descanso
Los Timberwolves tuvieron un breve momento de reacción antes del entretiempo con un parcial que recortó la distancia hasta dejar el marcador apretado. Sin embargo, esa chispa no se tradujo en continuidad.
La segunda mitad fue el punto de quiebre: Minnesota salió sin la misma intensidad y, una vez que Golden State recuperó el control, el partido se convirtió en una persecución cuesta arriba. El resultado final reflejó una noche especialmente difícil para los locales, que cerraron con su menor producción ofensiva de la temporada y una de sus cifras más bajas en varios años.
En lo individual, Anthony Edwards sostuvo a los Timberwolves con 32 puntos y 11 rebotes, pero el apoyo fue limitado. Julius Randle terminó con 11 puntos y Jaden McDaniels apenas aportó tres; ambos tuvieron problemas de efectividad, y el ataque de Minnesota nunca encontró consistencia.
Un ambiente marcado por el contexto en Minneapolis
El encuentro se disputó en un clima solemne: el partido había sido reprogramado y se realizó un momento de silencio previo. En una noche emocionalmente cargada para la ciudad, el juego careció del impulso habitual en las gradas, y la falta de respuestas de Minnesota en el marcador terminó de enfriar el ambiente.
Lo que viene: revancha inmediata y calendario exigente
La serie entre ambos equipos continúa de inmediato con revancha en Minnesota el lunes por la noche. Luego, los Warriors viajarán para enfrentar a Utah, mientras que los Timberwolves jugarán contra Dallas, ambos compromisos programados para el miércoles.
Lectura clave para Golden State
Para los Warriors, esta victoria deja dos señales claras:
Curry sigue elevando el techo del equipo, incluso cuando llega con limitaciones físicas.
La defensa puede ser su mejor atajo: cuando Golden State convierte el juego en presión, robos y transición, su margen de error ofensivo aumenta y sus partidos se vuelven más “controlables”.
Si mantienen ese nivel de intensidad, la carrera por posiciones en el Oeste seguirá abierta, y el mensaje es evidente: Golden State aún tiene argumentos para incomodar a cualquiera.
AP NBA: https://apnews.com/hub/NBA